Con sede en Saint-Imier (Suiza) desde el año 1832, la Compagnie des Montres Longines Francillon SA puede presumir de una herencia relojera basada en la tradición, la elegancia y el rendimiento. Protegida desde 1889 en Suiza, su marca comercial, que incluye un reloj de arena alado y el nombre Longines, es la marca más antigua que ha permanecido inalterada y que sigue en activo en los registros internacionales gestionados por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).

El desarrollo por parte de Longines del know-how relojero forma parte de su prolongada búsqueda del dominio técnico de la medición del tiempo. A través de las diferentes transformaciones experimentadas (de despacho de relojería a gran manufactura relojera), la marca del reloj de arena alado se ha esforzado por combinar su búsqueda de la precisión con unos requisitos estéticos que definen aún en la actualidad la identidad de su producción.

Longines representa la relojería tradicional basada en los valores que ha respetado contantemente a lo largo de su historia. La elegancia y el carácter deportivo o tradicional de sus modelos derivan directamente de los principios que han servido de guía a la marca desde el mismo momento de su fundación. En la actualidad, estos valores se relejan en los cinco pilares de la colección Longines: Elegancia, Tradición relojera, Mundo ecuestre, Deporte y Herencia.