Desde su fundación en 1833, la Manufactura Jaeger-LeCoultre es un audaz protagonista del universo de la Alta Relojería. El reloj sin llave, los reguladores silenciosos para los relojes con repeticiones, el Calibre Jaeger-LeCoultre 101, de apenas un gramo; el icónico Reverso y los conceptos inéditos como el Dual-Wing® se inscriben en la riqueza del patrimonio de Jaeger-LeCoultre. Los 1249 calibres mecánicos desarrollados y las 413 patentes registradas ilustran la pasión creativa de los hombres y las mujeres de la Grande Maison.

Como herederos del espíritu de invención de Antoine LeCoultre, fundador de la Manufactura, nuestros artesanos unen sus conocimientos especializados para sorprender y deleitar a los apasionados de las bellas creaciones. La historia única de cada uno de nuestros relojes empieza en los talleres del Valle de Joux y realmente cobra vida en la muñeca de la persona que lo lleva, quien lo convierte en algo muy suyo.