“La Manufactura Girard-Perregaux, con más de 225 años de historia, cuenta con un legado y un patrimonio cuya preservación es un deber para nosotros. El deber para continuar el camino trazado por nuestros predecesores, que hicieron de la innovación una de las señas de identidad de la marca. El deber de desarrollar y ofrecer relojes que se conviertan en iconos, como ha sido el caso de muchos modelos de Girard-Perregaux desde el inicio de su fabricación. Y, por último, el deber de perpetuar un estilo, un deseo, un recuerdo, una audacia y una calidad que han forjado la reputación de la marca a lo largo de las décadas. Nos gusta decir que no hay ningún misterio acerca de Girard-Perregaux, simplemente más de dos siglos de artesanía y un perpetuo compromiso con la perfección. Así ha sido desde 1791 y los modelos actuales de Girard-Perregaux custodian este legado”. Antonio Calce, CEO